FxPro para PC: cuándo merece la pena
Una plataforma de escritorio no es imprescindible para operar, pero marca la diferencia entre seguir un solo instrumento y gestionar varios a la vez.
Abrir una cuenta en «FxPro» →Operar desde un ordenador implica instalar MetaTrader en lugar de un programa de la marca FxPro. Una vez instalada, la terminal se conecta a la misma cuenta que utiliza la aplicación para el móvil, utilizando el número de cuenta en lugar del correo electrónico.
Cuándo merece la pena instalar el escritorio
- Merece la pena: trabajo con varios instrumentos, entradas planificadas, comparación de listas de éxitos
- No merece la pena: consultar una sola cotización una vez al día
- Para la configuración se necesita el número de cuenta, su propia contraseña y el servidor correcto.
- Las plantillas son específicas de cada instalación y no se transfieren de un dispositivo a otro.
- Las posiciones se registran a nivel de cuenta y aparecen de inmediato en todas las cuentas de los clientes
La comparación sincera
Para realizar una operación puntual, basta con un teléfono. Para cualquier tarea que implique comparaciones —varios instrumentos, varios marcos temporales, una estructura de órdenes planificada con antelación—, una pantalla lo suficientemente grande como para mostrarlos todos a la vez simplifica el trabajo en lugar de añadir complicaciones. Ese es precisamente el argumento a favor del ordenador de sobremesa.
Según el horario chileno, el periodo de mayor actividad se sitúa aproximadamente entre las 09:00 y las 13:00 hora local, que es cuando el espacio adicional en la pantalla demuestra su utilidad.
La disposición del gráfico es la configuración real
La mayor parte de la configuración de la plataforma es meramente estética. Lo que realmente cambia tu forma de trabajar es la disposición de los gráficos y los intervalos de tiempo, ya que determina lo que ves. Configurarlo una vez y guardar el espacio de trabajo es mucho mejor que tener que ajustarlo en cada sesión, y esa es la razón principal por la que una instalación en el ordenador de sobremesa compensa el tiempo dedicado a la configuración.